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Monday, April 10, 2006




ConCèEles

5 D.

CONSAGRACION

Señor,
¿Qué es el hombre
Para que te fijes en él?.
Apenas un soplo nada más.
Me elegiste antes de la
Fundación del mundo,
Para ser santo è inmaculado
En tu presencia.
Me consagraste en la pira
Bautismal, soplaste en mí,
Entraste en mí, moras en mí.

Soplo-vida-don de Dios Altísimo,
Haces tu morada en mí.
Me haces hijo-Mesías en el Hijo.
Coheredero.
Con sagrado amor consagras.

Me consagro a Ti,
Espíritu de Amor, y tus dones.
Consumes toda la inferioridad, mía.
Decisión-intención de lograr corazón
Puro-recto y firme venida de tu amor.

Dame un corazón contrito y humillado.
Dame irradiación de tu amor.
Regálame el gozo, amor y paz
En todo el devenir de mi hombre
Mortal-finito-limitado.
Acrecienta mi fidelidad a TI.

Lléname Espíritu Santo,
De fortaleza-pureza,
Para luchar conmigo-mismo.
Renueva tu revelación en el
Conocimiento íntimo-maternal
De mi-tu Persona.

OH… Espíritu¡¡. Animita mía¡¡.
Cuanto más me salgo de mí,
Más entro en Ti.
Cuanto más me adentro en Ti.
Más entras en mí.
Cuanto más te conozco,
Más me conozco.

Acción de Gracias,
Soplo del Cielo.

Félix De Jesús, Hijo de la Predilección, Elección Mía.

Virgen de los Vientos, 19-enero-2006 – (Buen Pastor)



CONCèLES

3D- 4c-mi-5c

MATRIZ DE LA SABIDURIA

Miel divina.
Oh¡ divino panal.
De donde fluyes,
Dulzura inagotable.

Tu tierno dulzor,
Te hace sede de
La Sabiduría.
Sencilla suavidad
Anida y fecunda en ti.
Miel de dulce sabor.

Fluyes.
Vienes y veo.
Oído me tocas.
Y me nombras.
Y me llamas.
Con nuevo nombre,
Sin desdecirte,
Sin anular
La denominación
Antigua-primigenia:
“Hijo de la predilección”.

Te adentras en mí,
En la profundidad
De tu misterio.
Salgo de mí.
Y estoy en ti.
En tu vértice-celestial.

Me veo en el humus,
Prosternado en tu presencia.
Me das vida en tu verdad.
Tu infinitud sabe
De mi devenir finito,

Brisa suave-profunda.
Bajas de lo alto del cielo,
Te haces matriz feraz.
Fecunda.
Donde engendras sabiduría
Que sabe todo con deleite.

Con amor me sellaste,
En secreto-quedo oí
El silencio sonoro de
La sinfonía patronímica,
Y sonó en mi oído,
Como la mejor jamás escuchada
“Deleite mío”

En cuenta tuviste
Mi pública queja.
“yo no escucho nada”.
“nada veo”, cuando
Estoy en intimidad contigo.
Huésped mío. Madre mía.

Y la Madre testigo
Del secreto silencioso.
En silencio, te pidió por mí.
Y el regalo llegó.

Miel divina.
Mielina suave y dulce.
Presencia-realidad.
Acontecimiento-encuentro.
Adentro-afuera.
Silencio-sonoro total.
Cadencias del silencio.
Vienes simplemente en
Armoniosa melodía.
Haces danzar cuerpo-
Alma bajo el almendro
Luminoso del Amado.
Se escapa la protección
Del cuerpo como absoluto,
En el caos y la razón.

Me haces todo oído.
Silencio inaudible
En la inferioridad.
Me dejas sin gusto
Para degustar el sabor
De fresas y moras.

Sinfonía del silencio.
Secreto de la interioridad.
Sonando-sonó:
“Te amo mucho Félix”.
Dios Padre, puso rostro
Del Hijo-en-el-Hijo, con
El Espíritu de Amor.
Tu ósculo santo, selló
Mi mejilla.
Belleza y armonía
Corporal me envías.
Más secretos íntimos
Revelado en intimidad.
Me revelas mi destino
Ultimo: el Amor.
Tú mismo Amor
Me asumes en carne
y sangre. Todo mi ser.
Purificación del Amor.

Es el eros convertido en
Plenitud en el ágape.
Cáritas plenificante.
Esplendente Cáritas.

La radiación y luz
De cercana-lejana
Explosión, hizo centelleante
El amor-tu amor, en mí.
Secreto íntimo-infinito,
Guardada en la Matriz
De la Sabiduría. Que das
A luz en almas agraciadas.
Hoy me tocó a mí.

FÉLIX DE JESUS.

BsAs. 20-enero-2006 (Buen Pastor)


CONCELES 1 D - ELIAS


CONCELES

1 D – ELIAS

CUEVA

Elías.
Elías, era un hombre
De igual condición
A nosotros.
Aún más.
Mismas experiencias.
Vivencias. Semejantes.
Mismos sentimientos.

Sin deseo, sin querer.
Estoy aquí.
Huyo de mi mismo.
Débil. Hundido.
Humillado.
Con hambre y sed.
La razón de mi vivir,
Te devuelvo.
Vida pobre. Inútil.
No atiendes razones.
Excusas no entiendes.
Quieres más. Siempre más.

No esperas.

Disciplinas.

Tu enviado sabe
Y conoce. Disciplina.
Y Tú que sabes
Pronuncia palabras.
Hablas y mandas
Con tu Palabra.

Dentro mío, silencio
Ensimismado y tímido,
Temeroso y huidizo, oye.
Levántate y brilla.
Y brilla con el poder
De mi Luz.
Un día silenciaste
La luz del sol con la mano.
Hoy alimentate y come.
Aún queda camino.
Debes ir, mas allá de tu
Sentir y deseo.
Queda atrás, a tu espalda
La caverna de tempestades
Donde mora Tifón.

Y Tú vienes.
En suave brisa vienes.
Lleno de paz-sosiego.
Amor.
Me arrebatas en vuelo rasante.
Es tu Soplo venido del cielo.
Adonde me llevas.

Deja tu seguridad.
Extiende sobre otros Eliseo,
Tu reparo. Tu carpa.
Tu comodidad.
Tu resguardo.

Me arrebatas.

Y vuelves Elías.
En el Tabor.
En el pueblo.
En la cruz.
En mi.

Buenos Aires, 20-enero-2006


CONCELES 2 D.

CONCELES

2 D – ACTITUD

ACTITUD

Voy.
Vienes.
Encuentro esperado,
Sin esperar.
Dentro mío.
Dos sentidos
Afectos-razones.
Sentimientos encontrados.
Eres Luz. Das a luz.
Saca a luz.
Luz se hace.

Moisés. Elías.
Dos actitudes.
Una sola la tuya.
Uno confronta
A cielo abierto.
El otro huye.
A la cueva.
En uno poder
Que habita su ser
Y es hábito. Desde Egipto.
Elías exitoso. No resiste,
Desilusión del éxito.
Su presión. Lo comprime.
Le llega la depresión.

Y Tú no cambias.
No te mudas.
Ayer. Hoy. Siempre,
El mismo Dios.
Dos actitudes. Otros.
Un solo mandato. Tú.
Levántate y vete.

Más acá: la rutina.
El habito. La conducta.
Más allá: la novedad.
El servicio servicial,
Animado por tu amor.
Sigue……………….

Buenosaires-20-enero-2006














CONCELES

1 D –

MONTAÑA

Más allá
Del propio deseo.
Más acá
Tú. Moción interior
Es más que mi deseo.
Me posee y lo poseo.
Tu soplo me atrae.

Me traes de mi casa,
Adherido a comodidad
Consuetudinarias.

Brisa suave.
Revoloteas.
Soplo del cielo
Aleteas sobre
Las aguas.
En mi nariz de barro
Insuflas tu aliento.
Cobra vida el barro,
En hombre ser-viviente.

“Hoy te he re-engendrado”.

Como Nicodemo, mi ser
Repetido. Pregunta.
Escucha y oye.
En la insomnia silenciosa
De los años que pesan
Y pasan.
“El que no nace de agua
y de Espíritu, no puede
Entrar al reino de Dios”

“Nacer de lo alto”

Pasando por la pira bautismal,
Me llevas en tu soplo.
Subida de la casa al hogar.
Donde levantada está el ara
De la humanidad-divinidad.
Allí estás inmolación eterna,
Por mí, por todos.

Hoy busco nuevos paisajes.
Me abajas y me subes
A tus alturas.
Donde moras,
Sabiduría eterna.
Frente a ti, nada puedo.
Tu Yo Soy
Es más fuerte que yo
Y mi ser.

Fuego devorador
En el ara divina
Devora, purifica todo
Y no se consume.
Fecunda en más brillo
Y más luz,
Alea y une, mis impurezas
A tu luz y cobra mas brillo.
Es todo tuyo, el dominio
El poder, la gloria.

Mi transformación
Se hace realidad
Con tu iniciativa.

Moisés.
Descalzo los pies.
Desnudo el cuerpo.
Alma y cuerpo.
Todo lo penetras.

“El lugar que pisas
Es santo. Mi presencia
Santa. No te muevas”.

Días. Noches. Años.
Moisés ya no obedeces.
Es el abandono,
Con amor total, al Amor.
Quema. Fuego devorador.
Todo quema.
Ardor purificador.
No se consume jamás.

Amante eterno.
Conoces de lealtades
Y fidelidades.
Exigencia-requisito
En tu presencia.
Moisés lo sabe.
(Yo también).

Brisa suave baja
De la montaña Santa.
Quieto contemplamos.
Abajado, en el humus-
Polvo de mis pies,
Del rebaño.
Aquí abajado en tu
Presencia. Manso. Dócil.
Mas allá prerrogativas
De la casa del faraón. Señor.
Más acá el mandato poderoso.
Y cumplirlo. Sin más. Vencido.

Devorado por el fuego,
Sin consumirse.
Sigue-sigo siendo zarza.
Misterio insondable de tu amor.

Me amas. Te amo.
“Nada puedes sin mi”.
No puedes hacer nada sin mí.
Ir y venir. Ida y vuelta.
Me necesitas. Te necesito.
Misterio de amor.

“Salvo el amor intenso
Salvo el amor.
No tengo otro trabajo.
Salvo el amor tierno,
Salvo el amor tierno.
No siembro otra semilla”.

Buenos aires, 20-enero-2006

LEVANTATE¡¡¡¡¡

TIENES QUE SUBIR¡¡¡¡

ANIMO¡¡¡¡

EL VIAJE ES LARGO¡¡¡¡


CONCELES

1D – SUBIDA

VIAJE

En el momento justo.
Con puntualidad horaria.
Disciplina con poderío
Llegas a mi puerta
Carroza de fuego.
Enviada por el dueño. Amo.
Invitación recurrente.
Contínua. Siempre.
Vienes por el camino.
El camino de mi vida.
Tú mismo. Camino.

Camino me llevas a la meta.
Camino y meta. Realidad única.
Unidad en el horizonte. Cercano.
Cielo y mar. Lejano.
Única unidad. Camino en el mar.

El fuego devorador
Envuelve la carroza dorada.
Viene a mi. Sube a mi.
Mi estatura sube. Me envuelve.
Incorporado. Al camino-meta.
Carroza fuego devorador.
Todo conteniéndome.
Todo se hace uno.

Mi figura se hace añicos.
Esa unidad no la puedes conocer
Por medio de la razón.
Me abandono. No pienso.
No escucho. Oigo silencios.
No miro. Veo brillo de luz.
Baja a mi interioridad,
Sosiego simple. Simple paz.

Mi cuerpo tieso-blando
Y casi sin poder. Limita. Mas.
Y espero en la esperanza,
Ser uno-todo, en todos.
Al final.
Tú me haces nuevo.

Felix.

Bs As. Enero-2006 Buen Pastor.


CARTAS DEL DIABLO A SU SOBRINO

C.S. LewisRialp, Madrid, 1998
Del conocido libro de C. S. Lewis Cartas del Diablo a su Sobrino, publicamos la Carta I, por especial gentileza de Ediciones Rialp

Carta primera

Mi querido Orugario:
Tomo nota de lo que dices acerca de orientar las lecturas de tu paciente y de ocuparte de que vea muy a menudo a su amigo materialista, pero ¿no estarás pecando de ingenuo? Parece como si creyeses que los razonamientos son el mejor medio de librarle de las garras del Enemigo. Si hubiese vivido hace unos (pocos) siglos, es posible que sí: en aquella época, los hombres todavía sabían bastante bien cuándo estaba probada una cosa y cuándo no lo estaba; y una vez demostrada, la creían de verdad; todavía unían el pensamiento a la acción, y estaban dispuestos a cambiar su modo de vida como consecuencia de una cadena de razonamientos. Pero ahora, con las revistas semanales y otras armas semejantes, hemos cambiado mucho todo eso. Tu hombre se ha acostumbrado, desde que era un muchacho, a tener dentro de su cabeza, bailoteando juntas, una docena de filosofías incompatibles. Ahora no piensa, ante todo, si las doctrinas son «ciertas» o «falsas», sino «académicas» o «prácticas», «superadas» o «actuales», «convencionales» o «implacables». La jerga, no la argumentación, es tu mejor aliado en la labor de mantenerle apartado de la Iglesia. ¡No pierdas el tiempo tratando de hacerle creer que el materialismo es la verdad! Hazle pensar que es poderoso, o sobrio, o valiente; que es la filosofía del futuro. Eso es lo que le importa.
La pega de los razonamientos consiste en que trasladan la lucha al campo propio del Enemigo: también Él puede argumentar, mientras que, en el tipo de propaganda realmente práctica que te sugiero, ha demostrado durante siglos estar muy por debajo de Nuestro Padre de las Profundidades. El mero hecho de razonar despeja la mente del paciente, y, una vez despierta su razón, ¿quién puede prever el resultado? Incluso si una determinada línea de pensamiento se puede retorcer hasta que acabe por favorecernos, te encontrarás con que has estado reforzando en tu paciente la funesta costumbre de ocuparse de cuestiones generales y de dejar de atender exclusivamente al flujo de sus experiencias sensoriales inmediatas. Tu trabajo consiste en fijar su atención en este flujo. Enséñale a llamarlo «vida real», y no le dejes preguntarse qué entiende por «real».
Recuerda que no es, como tú, un espíritu puro. Al no haber sido nunca un ser humano (¡oh, esa abominable ventaja del Enemigo!), no te puedes hacer idea de hasta qué punto son esclavos de lo ordinario. Tuve una vez un paciente, ateo convencido, que solía leer en la Biblioteca del Museo Británico. Un día, mientras estaba leyendo, vi que sus pensamientos empezaban a tomar el mal camino. EI Enemigo estuvo a su lado al instante, por supuesto, y antes de saber a ciencia cierta dónde estaba, vi que mi labor de veinte años empezaba a tambalearse. Si llego a perder la cabeza, y empiezo a tratar de defenderme con razonamientos, hubiese estado perdido, pero no fui tan necio. Dirigí mi ataque, inmediatamente, a aquella parte del hombre que había llegado a controlar mejor, y le sugerí que ya era hora de comer. Presumiblemente - ¿sabes que nunca se puede oír exactamente lo que les dice? -, el Enemigo contraatacó diciendo que aquello era mucho más importante que la comida; por lo menos, creo que ésa debía ser la línea de Su argumentación, porque cuando yo dije: «Exacto: de hecho, demasiado importante como para abordarlo a última hora de la mañana», la cara del paciente se iluminó perceptiblemente, y cuando pude agregar: «Mucho mejor volver después del almuerzo, y estudiarlo a fondo, con la mente despejada», iba ya camino de la puerta. Una vez en la calle, la batalla estaba ganada: le hice ver un vendedor de periódicos que anunciaba la edición del mediodía, y un autobús número 73 que pasaba por allí, y antes de que hubiese llegado al pie de la escalinata, ya le había inculcado la convicción indestructible de que, a pesar de cualquier idea rara que pudiera pasársele por la cabeza a un hombre encerrado a solas con sus libros, una sana dosis de «vida real» (con lo que se refería al autobús y al vendedor de periódicos) era suficiente para demostrar que «ese tipo de cosas» no pueden ser verdad. Sabía que se había salvado por los pelos, y años después solía hablar de «ese confuso sentido de la realidad que es la última protección contra las aberraciones de la mera lógica». Ahora está a salvo, en la casa de Nuestro Padre.
¿Empiezas a coger la idea? Gracias a ciertos procesos que pusimos en marcha en su interior hace siglos, les resulta totalmente imposible creer en lo extraordinario mientras tienen algo conocido a la vista. No dejes de insistir acerca de la normalidad de las cosas. Sobre todo, no intentes utilizar la ciencia (quiero decir, las ciencias de verdad) como defensa contra el Cristianismo, porque, con toda seguridad, le incitarán a pensar en realidades que no puede tocar ni ver. Se han dado casos lamentables entre los físicos modernos. Y si ha de juguetear con las ciencias, que se limite a la economía y la sociología; no le dejes alejarse de la invaluable «vida real». Pero lo mejor es no dejarle leer libros científicos, sino darle la sensación general de que sabe todo, y que todo lo que haya pescado en conversaciones o lecturas es «el resultado de las últimas investigaciones». Acuérdate de que estás ahí para embarullarle; por cómo habláis algunos demonios jóvenes, cualquiera creería que nuestro trabajo consiste en enseñar.
Tu cariñoso tío,

ESCRUTOPO.

IGUAZU


Mathnawi VI

4302-4304
La Belleza del corazón
es la belleza duradera:
sus labios brindan
el agua de vida para beber.
Verdadera es el agua,
quien la vierte,
y quien la bebe.
Los tres se vuelven uno
cuando tu talismán está hecho añicos.
Esa unidad no la puedes conocer por medio de la razón.


J. Rumi

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