NOSOTROS 8 continuaciòn....
La HONDA 50 –
Pasan los dias
las semanas en la
ciudad, (que nombre le pongo)
de los guaì.
Està allì, Aldo
esperando, montado en la
Honda 50, nuevita,
flamante, comprada por su padre
esa mañana, en la distribuidora Porzio.
Està con su pataza
en el cordòn la vereda
de la joyerìa,
platería, relojerìa
“BOGADO”.
De allì se puede olisquear
los fiambres, las croquetas
con recetas hasta hoy secretas,
de la Fiambrerìa AUSTRIA.
Aldo, rubio, alto
de juvenil gallardìa,
miembro de familia,
que està en la Cresta,
de la “sociedad” de la
ciudad viajera.
Desde la Honda,
me hace el convite
para un paseo.
Enfilamos por la
Carlos Antonio Lòpez
que empalma por la
ruta numero 2, llena
de guijarros de Ità-curubì.
Montado con mi
cuerpo menudo
detrás del prominente
cuerpo de Aldo.
Zumba el viento,
y suena al unísono
con el suave y armonioso
ronquido de la Honda.
Pasamos entre hileras
de ovenias, llenas sus
hojas verdes de polvo
rojo de la ruta,
levantado por los
vehículos que pasan.
Ya estamos, en el
barrio Yvarot`y,
Otra vez pasamos
por lo del
zapatero-compañero
– donde estarà-
aquel conspicuo
militante del P.C.
paraguayo y del
FULNA.
los “boticcelli” que calzo,
los fabricò èl, en cuero
negro.Ahora ajados yà
reclaman cambio.
Como el mundo,
como mi pais,
tiranizado desde hace mucho.
Seguimos rodando.
Allì està.Se levanta
enhiesta la iglesia
con sus torres.
Apuntando el cielo azul,
de MANU, el inmortal,
vate del Guairà
que sigue recitando sus
poemas, belleza que se
posan en haz de sol
sobre las frutas verdes
aun amargas, de invierno.
Esperando el equinoccio
primaveral para madurar.
Como Aldo y yo
enancados ahora
a un costado de
la historia juvenil,
cotidiana.Simple.
Compromiso unico.
Ser joven, sin compromiso.
Ya saliendo de la
ciudad esta el
consultorio, del
ARISTÓCRATA,
dientòlogo, Gonzalez,
aùn lo recuerdo con
su Marcial chaqueta
blanca.
En ese momento
a pesar del armònico
zumbido de la moto,
y del viento, en mis
orejas. Oigo dentro
mìo los gritos,
llenos de impotencia
y dolor de mi hermano
Neneto los gritos al
extraerle las 4 muelas
cariadas, sin anestesia.
Era mas fácil y barato.
Sonaba su estentórea
y sarcástica risa, en
el consultorio lleno
de polvo rojo, de la
ruta Mcal. Estigarribia.
Como sentir años
después lo cinco
balazos anidados en
su cuerpo de sàdico
inveterado.Disparados
por su valiente mujer,
cansada de tanto oprobio.
Sigue zumbando el aire
en mis oìdos.Menos mal,
Ya vamos llegando a los
terrenos de la segunda
regiòn militar.
Sitio tristemente cèlebre
por haber sido escondrijo
del Gral. Peròn,
después de su huida,
de la Argentina,
a bordo de la cañonera,
en forma apresurada,
corta, temerosa y fugaz
al Paraguay.
Un vigía
con fusil por aquì, otro
mas allà.Ojalà no estèn
de operativo control de ruta
en la entrada
del regimiento.Pasamos
de largo y volando.
Llegamos a MBOCAYATY,
casas, bahh ranchos bajos.
Està la casa de Miguel Angel
Martìnez al lado el RAMOS
GENERALES del padre.
Ameno momento con Miguel
condiscípulo de tercer año
de la escuela Normal
donde la mayorìa son
incipientes mujeres.
Pasamos revista a casi
todas y a los profesores
tambien.
Todos bajo nuestros juicios
y comentarios, temerarios,
pero livianos, al final.
Entre jugos y refrescos de
naranjas y limones,
se acabò la tarde, no pasa nada.
Descolgado de la realidad,
sigue la historia. Jóvenes y
adolescentes al fin, anticipos
del pos-modernismo. Cada
uno en lo suyo.Y sigue.
La historia sobre ruedas,
ahora sin girar.
Enfrente nuestro està
el empalme de la ruta
que va a Independencia
colonia poblada de alemanes,
en las estribaciones del Ybyturuzù.
Cerro al que empiezo a odiar.
Odiar. Nòoo...
Sentir molestias
por su majestuasidad
verde azulada,oscura,
que me impide ver
la salida del sol,
en la linea del horizonte.
Ya no oigo
los comentarios
de mis contertulios,
sobre Rosarito,
la grandota Graciela.
La corpulenta Alfonso.
La diminuta Gabriela.
los profesores de
geografía, álgebra,
castellano, historia, inglès.
Entro en una profunda
cavilación y limitada
a la vez. Otra vez la
paradoja, aparece el
contrapunto sin
contradicción.
En esta bendita ciudad
jamás veremos al sol
con sus primeros rayos.
Nunca podremos
contemplar el nacimiento
del dìa mismo, con su
primigenia claridad.
La realidad que es la verdad,
no la podemos apreciar con
todo su esplendor, por el obstáculo
que supone el cerro.
Y solo puedo vislumbrarla.
Entonces. Como es?
Subir.
Escalar hasta la cumbre del obstáculo.
Aguardar y contemplar pacientemente,
desde allì ver, palpar, vivir la hermosura
de la luz de un nuevo dìa con toda su
magnificencia. La alegrìa de la esperanza
es posible y visible. La vida tambien
Contemplación es acciòn. Dynamis.
Sin atender el desarrollo
de la conversación,
pregunto cuantos kms queda
Independencia.
- una hora de viaje-
- a la cumbre un poco mas-
-
El plan està en minutos
viajamos la semana proxima.
De vuelta ya.
Llegamos a la ciudad
tambien por siete veces viajera.
Està entrada la noche.
CLARI^S BAR, con sus
parroquianos habituales.
Llego a casa.Cansado,
Todo ha vuelto
casi a la normalidad.
Es en vano
ya nada es igual.
La tìa Petronita
ya no gime a la noche.
Mi madre Doña Casilda
ausente en la casa,
yendo y viniendo
a Asunción, a Tacumbù
el Hotel HILTON
para los que osaron
oponerse al régimen
del tirano sstroessner.
Alli esta don Felix.
La guerra fria, està mas
caliente que nunca.
con Gagarìn que no ve
a Dios en el cielo, menos mal
La perra Laika dando vueltas.
Fidel bramaba entrecortado
por la onda corta de
radihabana Cuba,
territorio libre de america,
unico cordón que nos une
al saber que no todo es en vano,
Se termina el dia y la neche tambien
Mañana serà otro dìa.
en la ciudad viajera,
julio 24/2004 – continua.......
